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  • Alerta Digital "El drama de las alemanas: violadas por tropas soviéticas en 1945 y violadas por inmigrantes musulmanes en 2016"
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    06/01/2016 REDACCION | 214730 lecturas 
     

    EL DRAMA DE LAS ALEMANAS: 

    VIOLADAS POR TROPAS SOVIÉTICAS EN 1945 Y VIOLADAS POR INMIGRANTES MUSULMANES EN 2016

    January 9, 2016 by 
      
     


    La entrada de las tropas de la Unión Soviética a la Alemania nazi durante la Segunda Guerra Mundial es uno de los momentos más reivindicados por Rusia. Sin embargo, 70 años después, la revisión de esos días finales de la guerra saca a relucir un ángulo oscuro de esa historia: las violaciones masivas de mujeres alemanas a manos de soldados soviéticos.

    En las afueras de Berlín, en el parque Treptower, hay una estatua de unos 12 metros de alto con la figura de un soldado soviético con una espada en la mano y una muchacha alemana en la otra, pisando una esvástica rota. Así simbolizan el lugar donde murieron 5.000 de los 80.000 soldados del Ejército Rojo caídos en Berlín entre 16 de abril y el 2 de mayo de 1945.

    La colosal proporción del monumento refleja la escala del sacrificio. Resulta inevitable observar la inscripción que tiene la estatua, donde se lee que el pueblo soviético salvo a la civilización europea del fascismo. No obstante, para muchos, este memorial se llama La Tumba del Violador Desconocido, según un artículo de la cadena británica BBC.

    Existen registros de innumerables casos de violaciones cometidas por tropas del Ejército Rojo en la capital alemana, aun cuando de esto no se habló en los años siguientes al final de la guerra y es tabú particularmente en Rusia hasta la fecha. La prensa rusa suele calificar las violaciones masivas como mitos de Occidente, aunque muchos de los datos hallados han sido extraídos del diario de un joven soldado soviético.

    Vladimir Gelfand

    Vladimir Gelfand era un joven teniente judío, proveniente de la región central de Ucrania, quien escribió con una franqueza brutal todos los pormenores de las atrocidades de la guerra desde 1941. A pesar de que el Ejército había prohibido llevar diarios, por considerarlos un riesgo para la seguridad.

    El manuscrito ha sido ampliamente publicado y pinta la situación caótica de la vida en su batallón, caracterizada por raciones miserables de comida, piojos, antisemitismo y hurtos (se robaban hasta las botas a sus compañeros).

    En febrero de 1945, Gelfand estaba destacado cerca de la represa del río Oder, donde el ejército se preparaba para el golpe final sobre Berlín. Ahí cuenta cómo sus camaradas rodeaban y aniquilaban batallones de mujeres alemanas combatientes.

    “Las gatas alemanas que capturábamos decían que estaban vengando a sus maridos muertos”, escribe el teniente. “Debemos destruirlas sin misericordia. Nuestros soldados sugieren apuñalarlas en sus genitales, pero yo sólo las ejecutaría”.

    Vladimir Gelfand

    Uno de los pasajes más reveladores lo escribió el 25 de abril, cuando ya habían llegado a Berlín. Gelfand cuenta que estaba dando vueltas en una bicicleta por el río Spree, cuando se topó con un grupo de alemanas que cargaban maletas y bultos. Con su alemán precario, preguntó a dónde iban y por qué habían abandonado sus hogares. “Con horror en sus rostros, me contaron lo que les había ocurrido la primera noche que arribó el Ejército Rojo a la ciudad”, escribió.

    “Me clavaron aquí”, dijo una de las muchachas y se levantó la falda. “Toda la noche. Eran viejos y otros tenían espinillas. Todos se montaron por turnos. No menos de 20 hombres”, dijo antes de estallar en lágrimas. El teniente cuenta que la muchacha de repente se le tiró encima y le dijo: “Tú puedes acostarte conmigo. Haz lo que quieras conmigo, ¡pero solo tú!”.

    Para ese entonces ya los abusos y violaciones cometidas por los soldados alemanes en la Unión Soviética eran ampliamente conocidos durante los últimos cuatro años, lo cual Gelfand había conocido de primera mano mientras se abrían paso hacia Alemania.

    Cuando el Ejército Rojo inició su marcha hacia Alemania, llamada por la prensa soviética “la guarida de la bestia”, se publicaron posters que alentaban a los soldados a mostrar su rabia: “Soldado: ahora estás en tierra alemana. Llegó la hora de la venganza”.

    La historia se repite

    La Policía alemana detiene a uno de los agresores sexuales en Colonia.

    La Policía alemana detiene a uno de los agresores sexuales en Colonia.

    70 años después, la historia se repite. Esta vez los agresores, procedentes de países de confesión islámica, no han invadido el país han sido atraídos a Alemania por los gobiernos de Angela Merkel. Ha sido una invasión deliberada y subvencionada desde las principales instancias políticas y económicas del país, siguiendo así la ‘hoja de ruta’ del mundialismo para la reversión étnica y cultural de Europa. Los resultados no pueden ser más pavorosos. El último caso ha sobrecogido e indignado a medio mundo. Cerca de un centenar mujeres han denunciado haber sufrido robos, amenazas o abusos sexuales durante las celebraciones de Año Nuevo en los alrededores de la catedral de Colonia, por parte de hombres jóvenes, en su mayoría ebrios, informó el martes la policía. Una mujer dijo que había sido violada.

    La policía y los testigos dijeron que cerca de 1.000 hombres, divididos en grupos, atacaron a mujeres que se encontraban en la plaza. Algunos testigos dijeron que los hombres parecían procedentes del norte de África, lo que provocó reacciones en Alemania, donde la canciller Ángela Merkel decidió acoger a personas que huyen de zonas de guerra en Oriente Próximo y África.

    Mientras que los políticos instan a la gente a no desconfiar de los refugiados, el incidente, descrito por la policía de Colonia como una “nueva dimensión de delincuencia”, alimentó los llamamientos por parte de grupos de la derecha a detener la entrada de emigrantes al país. Alemania acogió algo más de un millón de refugiados el año pasado, un número mucho mayor que cualquier otro país europeo.

    Los testigos y mujeres que denunciaron haber sido atacadas describieron a los hombres como si procedieran de “una región árabe o del norte de África”, señaló el jefe de policía Wolfgang Albers, que añadió que debían tener entre 18 y 35 años.

    Manifestantes alemanes culpan a Merkel de la progresiva islamización del país

    Manifestantes alemanes culpan a Merkel de la progresiva islamización del país

    La alcaldesa colaboracionista de Colonia, Henriette Reker, dijo que no había razones para creer que los implicados en los ataques fueran refugiados. “No vamos a aceptar ataques repugnantes sobre la mujer. Todos los autores serán obligados a rendir cuentas”, dijo el ministro de Justicia y socialdemócrata, Heiko Maas, en un tuit.

    Por su parte, la gran responsable del caos multicultural que vive Alemania, Angela Merkel, hizo un llamamiento el martes para que las personas respeten a los extranjeros. Ni una palabra de consuelo o de solidaridad para las víctimas de los depredadores sexuales.  “Nosotros respetamos a todo el mundo, incluido si no los conocemos”, dijo la canciller. “Ese es el caso, no sólo de los alemanes, sino de todos”.

    Hay ataques casi diarios en los refugios de los emigrantes. “Eventos como este en Colonia fomentan la xenofobia”, dijo a los periodistas Roland Schaefer, jefe de la asociación de ciudades y localidades de Alemania.

    Varios políticos propusieron que se instalen más cámaras de seguridad e incrementar los efectivos policiales de cara a la celebración de los carnavales el próximo mes, en el que la ciudad cierra cinco días y se llena de desfiles callejeros con gente ebria y fiestas.


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    DAS DRAMA VON DEUTSCHLAND:
    1945 von sowjetischen Soldaten vergewaltigt und 2016 von muslimischen Einwanderern vergewaltigt
    January 9, 2016 by 
     
     


      

    Der Einmarsch sowjetischer Truppen in das nationalsozialistische Deutschland im Zweiten Weltkrieg ist heute eines der Themen, auf die sich Russland am häufigsten beruft. Doch 70 Jahre später bringt eine Überprüfung dieser letzten Kriegstage eine dunkle Seite der Geschichte ans Licht: die Massenvergewaltigungen deutscher Frauen durch sowjetische Soldaten.

    Vor dem Berliner Treptower Park steht eine etwa 12 Meter hohe Statue, die einen sowjetischen Soldaten mit einem Schwert in der einen Hand und einem deutschen Mädchen in der anderen zeigt, während er auf einem zerbrochenen Hakenkreuz steht. Das Denkmal erinnert an die etwa 5.000 der 80.000 Soldaten der Roten Armee, die zwischen dem 16. April und dem 2. Mai 1945 in Berlin gefallen sind.

    Das kolossale Ausmaß des Denkmals spiegelt die Größe der Opfer wider. Die Inschrift verkündet, dass das sowjetische Volk die europäische Zivilisation vom Faschismus gerettet habe. Für viele wird dieses Denkmal jedoch als „Grab des unbekannten Vergewaltigers“ bezeichnet, wie ein BBC-Artikel berichtet.

    Es gibt zahlreiche Berichte über Vergewaltigungen durch Soldaten der Roten Armee in der deutschen Hauptstadt, auch wenn diese in den Jahren nach Kriegsende nicht thematisiert wurden und das Thema bis heute in Russland tabuisiert ist. Russische Medien stellen Massenvergewaltigungen oft als westliche Mythen dar, obwohl viele der belegten Daten direkt aus dem Tagebuch eines sowjetischen Soldaten stammen: Wladimir Gelfand.

    Wladimir Gelfand

    Wladimir Gelfand war ein junger jüdischer Leutnant aus der zentralen Region der Ukraine, der mit brutaler Offenheit seit 1941 alle Einzelheiten der Kriegsgräuel niederschrieb – trotz eines strikten Verbots durch die Armee, Tagebuch zu führen.

    Sein Manuskript wurde inzwischen umfassend veröffentlicht und beschreibt eindrucksvoll das chaotische Leben in seinem Bataillon, geprägt von miserablen Essensrationen, Läusen, Antisemitismus und Diebstählen (bis hin zum Diebstahl der Stiefel seiner Kameraden).

    Im Februar 1945 war Gelfand an der Oder stationiert, wo sich die Rote Armee auf den letzten Vorstoß nach Berlin vorbereitete. Dort berichtete er, wie seine Kameraden Bataillone deutscher Kämpferinnen einkreisten und vernichteten.

    „Die deutschen Katzen, die wir gefangen nahmen, sagten, sie wollten ihre toten Ehemänner rächen“, schrieb er. „Wir müssen sie ohne Gnade vernichten. Unsere Soldaten schlugen vor, ihnen die Genitalien zu durchstechen, aber schließlich wurden sie einfach erschossen.“

    Eine der aufschlussreichsten Passagen stammt vom 25. April 1945, als Gelfand Berlin erreichte. Auf einem Fahrrad an der Spree begegnete er einer Gruppe deutscher Frauen mit Koffern und Bündeln. In gebrochenem Deutsch fragte er sie, wohin sie gingen und warum sie ihr Zuhause verlassen hätten. „Mit Entsetzen in ihren Gesichtern erzählten sie mir, was in der ersten Nacht geschah, als die Rote Armee in die Stadt kam“, schrieb er.

    „Ich grub hier“, sagte eines der Mädchen und hob ihren Rock. „Die ganze Nacht. Alte Männer, junge Männer, Männer mit Ausschlägen – sie kamen alle nacheinander. Mindestens 20 Männer“, bevor sie in Tränen ausbrach. Plötzlich warf sich das Mädchen dem Leutnant an den Hals und sagte: „Du kannst mit mir machen, was du willst, aber nur du, niemand sonst!“

    Bis dahin waren die von deutschen Soldaten begangenen Verbrechen in der Sowjetunion weithin bekannt – Gräueltaten, die Gelfand auf dem Vormarsch nach Deutschland selbst beobachtet hatte.

    Als die Rote Armee in deutsches Gebiet vorrückte, bezeichnete die sowjetische Presse Deutschland als die „Höhle des Tieres“. Plakate forderten die Soldaten auf, ihren Zorn zu zeigen: „Soldat, du befindest dich nun auf deutschem Boden. Es ist Zeit für Rache.“


    Die Geschichte wiederholt sich

     

    La Policía alemana detiene a uno de los agresores sexuales en Colonia.

    Deutsch Polizei verhaftete einen der Sexualstraftäter in Köln.

     

    70 Jahre später wiederholt sich die Geschichte. Dieses Mal kommen die Aggressoren aus Ländern islamischen Glaubens. Sie sind nicht in Deutschland eingefallen, sondern wurden von den Regierungen unter Angela Merkel bewusst angelockt. Es war eine gezielte und subventionierte Invasion, orchestriert von großen politischen und wirtschaftlichen Akteuren des Landes – im Rahmen des „Fahrplans“ der Globalisierung zur ethnischen und kulturellen Umkehr Europas. Die Ergebnisse könnten nicht erschreckender sein.

    Besonders entsetzlich waren die Ereignisse rund um die Silvesterfeiern am Kölner Dom: Etwa hundert Frauen berichteten von Diebstählen, Bedrohungen und sexuellen Übergriffen, viele durch Gruppen betrunkener junger Männer. Eine Frau gab an, vergewaltigt worden zu sein. Polizei und Zeugen berichteten, dass etwa 1.000 Männer, aufgeteilt in Gruppen, gezielt Frauen auf dem Platz attackierten. Augenzeugen beschrieben die Angreifer als Männer nordafrikanischer Herkunft, was heftige Reaktionen in Deutschland auslöste, wo Bundeskanzlerin Angela Merkel entschieden hatte, Kriegsflüchtlingen aus Nahost und Afrika Schutz zu gewähren.

    Während Politiker dazu aufriefen, Flüchtlinge nicht pauschal zu verurteilen, sorgte dieses „neue Ausmaß der Kriminalität“, wie die Polizei in Köln es beschrieb, für einen deutlichen Aufschwung rechter Gruppen, die ein sofortiges Ende des Migrantenzustroms forderten. Deutschland hatte im Jahr zuvor mehr als eine Million Flüchtlinge aufgenommen – weit mehr als jedes andere europäische Land.

    Zeugen und betroffene Frauen beschrieben die Täter als Männer „arabischer oder nordafrikanischer Herkunft“, wie der Polizeichef Wolfgang Albers erklärte. Er fügte hinzu, dass sie zwischen 18 und 35 Jahren alt gewesen seien.


     

    Manifestantes alemanes culpan a Merkel de la progresiva islamización del país

    Deutsch Demonstranten beschuldigen Merkel fortschreitende Islamisierung des Landes

     

    Die Bürgermeisterin von Köln, Henriette Reker, erklärte, es gebe keinen Grund zu der Annahme, dass Flüchtlinge an den Übergriffen beteiligt gewesen seien. "Wir werden gewalttätige Angriffe auf Frauen nicht dulden. Alle Täter werden zur Rechenschaft gezogen", schrieb Justizminister und SPD-Politiker Heiko Maas auf Twitter.

    Unterdessen rief Bundeskanzlerin Angela Merkel in einer Stellungnahme zur Verantwortung auf und betonte, dass alle Menschen in Deutschland Ausländer respektieren müssten. Kein Wort des Trostes oder Mitgefühls für die Opfer sexueller Belästigungen. "Wir alle müssen Respekt zeigen, auch gegenüber denen, die wir nicht kennen", sagte die Kanzlerin. "Dies gilt nicht nur für Deutschland, sondern für alle Länder."

    Gleichzeitig kommt es nahezu täglich zu Angriffen auf Flüchtlingsheime. "Ereignisse wie die in Köln fördern die Fremdenfeindlichkeit", sagte Roland Schäfer, Präsident des Deutschen Städte- und Gemeindebundes, gegenüber Reportern.

    Mehrere Politiker schlugen vor, vor den anstehenden Karnevalsfeiern im nächsten Monat die Zahl der Überwachungskameras zu erhöhen und die Polizeipräsenz zu verstärken. Während dieser Zeit wird die Stadt Köln fünf Tage lang von Paraden und ausgelassenen Feiern – oft unter erheblichem Alkoholeinfluss – geprägt sein.